Supongo que no soy el único al que le llaman al móvil preguntando por una persona a la que por suerte o por desgracia no conoces... Llaman una vez, te vuelven a llamar al rato, y tú, como buena persona que se supone que eres, les dices que no, que se han equivocado...
Pues bien, que te llamen por octubre a las 4 y media de la mañana preguntando por un tal Aitor te pone un poco como que de mala leche, más que nada por eso de que te despierten a esas horas... Les dices como buenamente puedes, dentro de la ensoñación del momento, que no, que Aitor no está ahí y que no lo conoces. Costumbre muy habitual en estos casos es que te cuelguen encima con mala leche, lo que ya te termina de alegrar la noche... Lo peor de todo es que luego no consigas dormirte de ningún modo y te pases la noche dando vueltas en la cama como un gilipollas...
No volvieron a llamar esa noche... Ni al día siguiente... Normalmente las confusiones de este tipo tienen lugar solo pocas veces, porque suelen buscar por otros medios el correcto número de teléfono de la persona con la que quieren hablar, y por lo tanto, dejan de darte la murga pronto...
PERO NO! Se pasaron 2 meses sin llamar... 2 MESES! Y el otro día descuelgo el móvil y... ¿Hola? ¿Aitor?... Y yo... "WHAAAAAAAT?" Así que nada, opté por colgar... Pero en serio, no se han preocupado en buscar el número correcto de Aitor en estos dos meses... ¿Por qué? Es decir... 2 MESES!!! Muy amigo no será cuando no tienen el número o en su defecto, después de dos meses no haberse preocupado en averiguarlo...
Y esa es mi historia con Aitor... En algún momento lo conoceré, lo presiento...